El fútbol español ha contado con centenares de "ratoneros" de banda, extrarápidos, de carrera insustancial, a los que, a la larga, todas las defensas acaban conociendo y anulando en su juego. Todos ellos han tenido un defecto común: agachan la testuz y echan a correr. Su visión de juego queda, así, reducida a un metro cuadrado de su campo de visión hasta acabar siendo unos chupones irredentos a los que no pasar balón alguno porque se lo apropian. ¿Quién se acuerda, hoy, de ellos?
Puestos a correr, habría que recordar aquí la única excepción con la que ha contado el fútbol español: Paco Gento. Su carrera por banda ha sido inigualada hasta ahora. No necesitaba demasiado del regate. Le bastaba con lanzar el balón para llegar a él antes que nadie y, o bien centrar desde la misma línea de corner, o disparar a puerta en carrera con una potencia inusual para un extremo. Pero, desgraciadamente, el concepto de "extremo" que tenía Gento ha desaparecido de nuestro fútbol actual. ¡Y no digamos el concepto de extremo de un Gaínza!, un estilete absolutamente creativo y habilidoso de infinitas variantes como para ser anulado en un marcaje convencional.
Los modernos "ratoneros" tienen los días contados. Aparecen y desaparecen en un equipillo de Segunda B con la misma velocidad con la que corren. ¡Si, al menos, levantaran de vez en cuando la cabeza para observar la disposición de sus compañeros y poder optar por la mejor opción! Pero, en ese concepto, el mejor ha sido, sin duda, Diego Armando Maradona. Su mayor virtud era precísamente esa, por encima de virtuosidades: siempre, siempre elegía la mejor opción en todas sus jugadas.
El Barça, sin ir más lejos, tiene en sus filas actuales a otro de esos "ratoneros", a los que no sacará punta alguna: Giovanni. Todos tienen en común el regate fácil y la velocidad. Pero no son virtudes suficientes para ser un genio. Los genios no juegan solos.
Por cierto: Diego Capel me recuerda mucho, muchísimo a ese Michel Salgado alocado y vehemente de sus últimos tiempos. Un pollo sin cabeza corriendo por la banda. Todo pundonor, pero escasa cabeza. Tendencia a la que últimamente parece haberse apuntado otro "insigne": Puyol.
Personalmente, y para el fútbol moderno, prefiero el estilo de otros jugadores de banda mucho más versátiles, aunque no sean tan rápidos: Riera, Silva, Navas, el Vicente de otros tiempos no muy lejanos, (antes de que la cagaran los servicios médicos del Valencia).....
Pero para gustos.... colores.





