El partido del Inter con el Liverpool, a la hora de la hora, estuvo como siempre, sin personalidad.
Ibra desaparecido, VIeira un fantasma, Materazzi un pollo sin cabeza. Que necesidad tenia de hacer falta a Torres disputando una pelota lejos de la porteria. Torres se aprovechò y se tirò como si lo hubieran atropellado cuando apenas lo tocaron.
Ahora con bastantes bajas quiero ver como lo arreglan esto en Milan.
