El Valencia tiene difícil solución, un vestuario comandado por jugadores ya en la fase final de su carrera recién renovados que impedirán una revolución en la plantilla de aquí a 2/3 años vista. Un entrenador que se ha cargado todo el legado de QSF para tratar de apostar por un sistema que ni quiere ni puede adoptar el Valencia y una mala política de fichajes, trayendo a gente que no mejoraba lo que ya estaba. El Valencia para resurgir necesita un fichaje de garantías por línea, eliminando el tope salarial si hace falta...
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