Koeman ha llegado con el látigo a Valencia. De momento se ha cargado a Albelda y Cañizares. El rendimiento de ambos en el campo no es el adecuado. Eso alega para justificar su decisión. Cañete lleva una serie de cantadas que ni Julito Iglesias, y media España pide a Aragonés que deje de llevarse al centrocampista valenciano. Sin embargo hasta hace dos días han sido titulares en el equipo ché. Algo huele mal, lo vemos (lo olemos) todos. De la noche a la mañana un jugador no deja de ser útil a un entrenador. Hay un proceso, se pasa por el banquillo, la grada... pero no se le echa micrófono en mano.
Está claro que las razones son extradeportivas. Estos dos jugadores tienen un peso tremendo en el vestuario y con esta historia el Valencia nos está dando a entender que son los culpables del mal rollo que se respira en Mestalla desde hace meses. Habrá que ver qué dicen los afectados. Estamos expectantes.
El caso de Angulo es distinto. Se ha filtrado que el siguiente puede ser él. Si quisieran echarle lo habrían hecho sin tapujos, bien lo han demostrado. Parece que se trata de una llamada de atención, de un toque en toda regla. "O te comportas o ya sabes lo que te va a pasar: te quedas sin equipo... y sin Eurocopa".