No dejan de sorprenderme estos ejercicios de
bukake mental entre culés.
En vez de celebrar
el calamitoso estado futbolístico del Madrid se centran en el árbitro, hoy precisamente, cuando incluso el ínclito diario Sport
sólo se atreve a buscar las cosquillas en unas supuestas manos de Salgado pegadas al cuerpo y totalmente involuntarias.
Es desconcertante.
Tendrían motivos para reir
viendo los ridículos con los que nos obsequia Míchel Salgado un dia sí y otro también. Celebrando el modo en que deja que sin hacer un sólo regate, el interior izquierdo puede recorrer más de 30 metros sin oposición. Cruyff un dia dijo que el mejor modo de ocuparse de un tío que se desmarcaba muy bien era dejarle solo, así no se desmarcaba. Eso debió pensar Salgado ayer:
si no le entro a este tío, no me regatea. Cualquiera que le encarara ayer se podría meter dentro de la portería con Salgado guardando la posición... y nada más.
Podrían tranquilizarse pensando que
Robinho brilló cuando el lateral derecho lo ocupó un interior por la expulsión merecida de su compañero. Y que de Bravo, un lateral rápido del montón, no se fué
ni una sola vez.Se deberían partir el pecho si cayeran en la cuenta de que
no todos los dias va a tener Casillas la inspiración a punto para hacer una de esas paradas de portero de balonmano que tanto le gustan y que
las más de las veces se deja rematar a un metro de la cara por no salir de la portería. Riera todavía lo está celebrando.
Sin duda disfrutarían acordándose de que
Sneijder no aparece por ningún lado y que
Van Nistelrooy o Raúl juegan por decreto y no rotan aunque sean las dos posiciones donde más efectivos hay para hacerles descansar. A mi me haría especial gracia lo de Van Nistelrooy, al que me temo que este año le va a matar la selección.
Incluso si profundizaran un poco se darían cuenta de que
debajo de la plantilla y el entrenador no parece haber sustancia alguna. De que el equipo es como una corteza muy brillante que si se rompe sólo muestra la
temblorosa gelatina que hay debajo. De que ayer pasó por el Bernabéu
uno de los peores equipos que se recuerdan y que estuvo con 10 casi 80 minutos.
Pero... ¿Para qué profundizar cuando tenemos a los árbitros? Árbitros que siempre han ayudado al Madrid, motivo por el que hubo 32 años hasta que ganó la 7ª. Árbitros que no tenían televisión en los 50 por lo que apenas se recuerda en una nebulosa un partido de vuelta en Barcelona de copa de Europa.
9 históricos regalos, sopotocientos históricos fracasos. Ya veis si lo tienen fácil y ni por esas.
Este fin de semana tengo que confesar que
me metí en la piel del seguidor culé o atlético. Con Alonso. Alonso no ganó pero no ganó el negro. Ja, ja. Risas de tristeza. La celebración del mal ajeno puede ser muy insatisfactoria si miras un poco más allá.
Estos onanistas culés no enfocan más allá de sus narices.
"Pobriños", que diría el coronel a la gallega.