Crack o bluff, jugador revelación o petardo, delantero de futuro o futuro delantero. Fernando no deja absolutamente indiferente a nadie. Tanto, que a través del boom mediático que TVE planea llevar esta temporada a nuestros hogares con la retransmisión de la Premier, vamos a tener sesiones intensivas de Torres. Para alegría de 'Torresfílicos' y para desesperación de 'Torresfóbicos', que haberlos, haylos. Torres (ese para el que la palabra 'siempre' terminó siendo demasiado tiempo), se ha marchado a las Islas convencido de que allí potenciará su imagen, su cuenta corriente y su fútbol. Asegura que había cosas que el Atlético no podía darle, y que sentía la obligación moral de intentar crecer como futbolista y como persona. Ahora está ante esa oportunidad. Jugará en ese estadio que jamás te deja caminar solo, goleará para el que posiblemente, como el anuncio de la cerveza Heineken, es el mejor entrenador del mundo. Correrá para una afición que, hinchada atlética al margen, pide carnet de filiación con The Kop. Es decir, Torres, crack o bluff, tendrá que demostrar, de una vez por todas, si es toro, o si es torero.
'The Kid' llega como maná para Benítez, pero como incógnita para el supporter inglés. Aquí dejó muchos amigos y muchos periodistas que comían de promocionar el producto Fernando Torres. Allí le acaban de dar el primer derechazo de realidad. Un 48% de los votantes de una macroencuesta inglesa, antes de comenzar la Premier, consideran que Torres será con total seguridad el fichaje fiasco de la temporada. Sus inmediatos perseguidores son un viejo conocido, el búlgaro Petrov, ex Atlético, y el delantero Bianchi, que se anclan en el 19% de los votos de esa encuesta de dudoso honor. William Hill, la prestigiosa casa de apuestas británica, apuesta porque Didier Drogba será el pichichi de la Premier. En ese ránking de confianza, a Fernando Torres lo encontrariamos en la décima posición, por detrás de Berbatov, de Rooney, Tévez, Van Persie, Owen, Cristiano Ronaldo, McCarthy o Andrei Shevchenko. Razón inequívoca de que existe cierto recelo para con la capacidad goleadora de 'The Kid'. Apuestas chorras al margen, Fernando acaba de echar a andar un camino que no va a ser de rosas. Torres inicia un camino para descubrir si es toro o torero. Torres llevará a su espalda el peso de la púrpura. Tendrá que nadar entre las turbulentas aguas de la 'Torresfilia' y la 'Torresfobia'. No habrá término medio...
