Los de dentro y los de fuera.
Los de dentro hacian una crítica introspectiva referente a qué clase de mácula representaría patrocinar un antro de juego sobre la limpia y virgen zamarra culé.
Los de fuera (léase Ortices, Guasches y otros roedores) vacilaban entre creerse o no la morterada que ofrecian los de la ruleta, y la falsa sensación de escandalo social que representaría que los niños lucieran en sus pechitos inberbes un anuncio para futuros ludópatas.
Al final, los Laporta.com se defecaron en las bragas y renunciaron a vender su camiseta a Bet&Win. Acordaron con la empresa austríaca un patrocínio de baja intensidad, consistente en vallas y otras publicidades estáticas.
Los Bwin han contratado ahora la samarreta blanca. Ahí, como en las repúblicas bananeras, no hay tanta preocupación social por determinados aspectos. Bueno, si, los del PP han protestado diciendo que no es la mejor imagen la de un niño (principales usuarios de las camisetas) con una casa de apuestas por internet en el
Pero empezando por los medios de comunicación blancos, hasta el último político o representante de la masa social merengue, NADIE se ha preocupado del asunto.
Mirar hacia otro lado es la solución. Y bueno, los que dicen: Es que el Milan también lo lleva! El Milan, propiedad del presidente de la república. Un tipo que se pasa las leyes por el sobaco de la pierna...
Todo va bien. Al final cada uno tiene lo que se merece.
Saludos
