¡No me lo puedo creer! ¿Tiene pajolera idea el jugador de lo que ha hecho? ¿Cómo se le ocurre tamaña estupidez?
¿Quién es su representante? Porque la operación tiene suficientes mimbres para no recomendarlo a nadie. ¡Menudo cenutrio!
Ciertamente, con su decisión Pedro León ha puesto de manifiesto su falta de madurez. El Real Murcia ha perdido un gran jugador, en potencia. Pero, visto lo visto, tal vez a la larga quien más pierda sea el propio jugador. No es la primera vez que una joven promesa mal aconsejada se convierte en carne de cañon para acabar, a los 34 o 35 años, en un club de Segunda B, arrancando césped.
