Porque está meridianamente claro que su valor real está muy por debajo de lo que demanda el Chelsea. ¿Por qué tanto interés por un jugador que apenas ha jugado 1.342 minutos la pasada temporada (apenas un 30 % de sus compañeros) y ha marcado tan sólo 2 goles?
¿Qué ha hecho Robben para ser la fijación de los ténicos merengues durante los últimos tiempos? ¿O es que puede más que nada el recuerdo de alguna actuación puntual en el pasado Mundial?
¡Menudos técnicos!
Y todavía hay quien se plantea la continuidad, en la primera plantilla, de un Baptista más que contrastado, al que no se le ha sabido sacar partido. Y no precísamente por culpa del jugador sino por falta de criterios técnicos acerca de su verdadero potencial.
¡Qué ojo tienen!
¿O habrá que preguntarse: qué bolsillo?
Y otro que tal baila es el Barça, con su inusitado interés por Asier Del Horno, un jugador absolutamente vulgar, del montón, que no ha demostrado absolutamente nada. La única utilidad que le encuentro a Del Horno es la de defender los colores de un Athletic falto de defensas. Por lo demás, sus cualidades para jugar al fútbol son inferiores a las de un Juanfran, o un José Enrique. Y no digamos, si lo comparamos con un Puerta, por ejemplo. ¡Es ridículo!
