Definitivamente, el organismo arbitral del fútbol español está podrido. No hay la menor esperanza de mejorar la situación. El empecinamiento en el error es la mejor forma de perpetuarlo.
Lo siento por los pobrecillos de Segunda a quienes les toque en "suerte" el arbitraje de estos dos pájaros.
¿Quiénes juzgan a los jueces?
