Publicado en colchonero.com :



"Hola amigo. Vaya la que has liado ¿no?. Los dos sabemos que ya no hay vuelta atrás. Lo tienes decidido. Te vas. Con todo el dolor de tu corazón, pero te vas. Y bien que haces Fernando.

PRIMERA PARTE (Comienza la leyenda)

Recuerdo perfectamente la primera vez que te vi. Era la primavera del 99 y por aquel entonces nuestro Atleti acababa de jugar el partido de ida de semifinales de copa contra el Deportivo de la Coruña. Tu eras el vecino de mi novia, el hijo de la Flori. Un pecoso larguirucho que acababa de cumplir 15 añitos. Decían en el barrio los que sabían algo de fútbol que no ibas a ser uno más, que tu llegarías lejos, cosa que yo dudaba muy mucho pues es lo que se suele decir de cualquier chaval que despunta a esas edades en la cantera de un grande como nuestro Atleti.

La segunda vez que te vi fue a los pocos días. Era temprano. Tu salías del portal de tu casa para ir al instituto y yo iba a buscar a mi chica para llevarla a la facultad. Me mirastes fijamente y me saludastes levemente hasta donde tu timidez te permitió hacerlo, pero en esa mirada note una gran complicidad, pues yo llevaba la camiseta rojiblanca puesta, venia de Coruña (sitio muy especial para ti) de ver ganar a los nuestros con un golazo de Serena. Estabamos en la final y tu sabias que la noche anterior yo había estado allí disfrutando de la victoria. Con aquella mirada me quisistes decir que ojala hubieras podido estar la noche anterior allí conmigo. Aquella final la perdimos en la Cartuja de Sevilla ante el Valencia y allí empezó el principio del fin. Un año mas tarde descendimos a segunda.

El tiempo fue pasando, y un día nos enteramos que había estado Valdano personalmente en tu casa. Quería convencerte de que te marchases al Madrid. Fue entonces cuando me di cuenta de que eras realmente bueno. Pensé que ya lo tendrías hecho con ellos entonces, pero... que grata sorpresa. Le habías dicho a aquel argentino que hablaba como los ángeles que no ibas a jugar nunca en ese equipo, que tu eras del Atleti. Desde ese día me ganastes por completo Fernando. Poco tardo la prensa en hacerse eco de el filón que había encontrado la cantera rojiblanca. El equipo estaba arrastrándose por los campos de segunda y era necesario vender ilusión como fuese. Y en esto llego el Mundial sub-17 , ese en el cual el nombre de Fernando Torres irrumpía en el panorama futbolistico nacional e internacional de forma definitiva. Empezaba la leyenda. El club se agarro a ti como a un clavo ardiendo y a falta de pocas jornadas le impusieron a Cantarero que te subieran directamente del juvenil A a entrenar con el primer equipo. Al mister no le gusto mucho que le impusieran tu presencia en el entreno jugándose lo que se jugaba el equipo, pero fíjate por donde, en aquel primer partidillo dejastes a cantarero y a todos con la boca abierta, creo que hicistes cuatro goles y eso te abrió directamente las puertas de la convocatoria. Estabas ante el gran día. Ese que uno siempre sueña cuando es niño de debutar con esa camiseta de rayas rojas y blancas, de salir por esa bocana de vestuarios por la que antes habías visto salir a los Simeone, Caminero, Pantic... Como estaba la Flori (siempre comedida y serena ella) de ancha ese viernes en el cual ya sabia que ibas a debutar el domingo a las 12 contra el Leganes. Igual de ancho que estaba yo que ya llevaba hablando muchos meses a mis amigos de un mocoso de Fuenlabrada que iba a ser como minimo el sucesor de Van Basten.

El Calderon, lleno como de costumbre, empezo a pedir que saliera el niño y lo pidió tan fuerte que al final Cantarero te llamo. Ibas a cumplir tu sueño y el de cintuentamil almas que parecían presentir ante que clase de jugador estaban. Saltastes al campo en la segunda parte y yo me alegre como si fuera tu padre o tu hermano, estaba muy nervioso. Se gano aquel partido y tu hicistes una buena jugada de las tuyas con un desparpajo insultante. ¿A que lo recuerdas Fernando? El disparo se te fue alto. Y a la siguiente jugada expulsastes a un rival que no le quedo mas remedio que tirarte al suelo. Se gano aquel partido 1-0 y aun podíamos soñar con ascender. El siguiente partido era en Albacete y allí me fui con mi chica. A ver al Atleti. A verte a ti meter tu primer gol.

De nuevo en la segunda parte Cantarero te llamaba para saltar al campo. De repente se ilumino la tablilla del cuarto arbitro la cual mostraba un numero 19 que se veía mal debido al impresionante sol de aquella tarde primaveral. Pero aquel no era un numero cualquiera, era el dorsal de tu ídolo, era Kiko el que corría hacia ti. Parecía como si el destino no quisiera que coincidierais nunca en el campo a modo de relevo generacional. Y asi fue. A los pocos minutos Iván Amaya colgó un balón sin mucho sentido desde la derecha y allí apareció tu cabeza para enviar aquel mal centro a la red. Yo grite y grite enloquecido en el fondo contrario al igual que todos. Era real, habías marcado el gol de la victoria. Que bonito recuerdo tengo de aquel día. Aun conservo aquella entrada del Carlos Belmonte y la guardo como oro en paño.

A la semana siguiente no se pudo consumar el ascenso, pues aunque ganamos al Getafe en su campo el Tenerife hacia lo propio en Leganes. Ese fue uno de los dos dias en que el fútbol me ha hecho llorar hasta el dia de hoy. Era demasiado duro pensar que otro año lo pasaríamos jugando en segunda. A las pocas semanas me entere que aquella noche no pudistes dormir, que tu también llorastes, que llorastes y llorastes. Como un niño. Como lo que eras. Tu madre dijo que nunca te había visto así.

Continuará..."