Aquí ficho yo
23 de Junio, 2007
Todo entrenador que triunfa y se cree en posesión de la verdad y la inteligencia, aspira a controlar los fichajes y reniega del papel secundario que se les pretende atribuir en las superestructuras técnicas actuales. Así lo vivimos con Rafa Benítez, por ejemplo, que no paró hasta que vio en la calle a Subirats -el director deportivo que había apostado por él- y mantuvo una violenta pugna durante mucho tiempo con García Pitarch. Si algunos hubiéramos decidido contar lo que pensaba y decía Benítez en conversaciones privadas sobre García Pitarch y sobre quienes mandaban entonces en el Valencia -Llorente, Ortí y otros personajes de aquel entrañable Consejo de Administración-, el escándalo habría sido mayúsculo. Lo de Quique y Carboni, juegos de niños.
Mucho ojo, Quique
Podrá venir un director deportivo al gusto del entrenador, que trague sapos y culebras con tal de salir en la foto y decir que un día trabajó en el Valencia CF, pero mucho ojo. El verdadero límite del entrenador no es el secretario técnico ni el director deportivo. El auténtico freno para el técnico era entonces Llorente y ahora lo es el presidente, que es quien en última instancia -y a veces en todas las instancias- se atribuye el poder para fichar jugadores y tomar las decisiones importantes. Ni ganando dos Ligas y una UEFA le dieron a Rafa el poder para definir un proyecto deportivo. Ni siendo un auténtico héroe le permitió Llorente meter la nariz más de lo necesario en los fichajes y las renovaciones, hasta el punto que prefirió romper con todo y marcharse a Liverpool. Y si eso fue lo que ocurrió con Benítez, ya puede ir tomando nota Quique Sánchez Flores, que todavía no ha pasado de ser tercero y no se puede decir que tenga a favor el clamor popular.
Adiós a Sneijder
El Valencia fue a presentar a Arizmendi el mismo día en que se supo que Sneijder no vendrá. Parece ser que el director deportivo que fichó al delantero estaba más investido de poder quien apostó por el holandés, que obviamente es Amedeo Carboni. Ha sido salir del club y romperse la operación, salvo que se trate de una estrategia más para poner de los nervios al jugador y al Ajax. Una lástima. El Valencia tiene un crack en la delantera que es Villa y lo que necesita con urgencia es un crack en el centro del campo. El holandés, aunque joven, era un buen exponente, un futbolista que no engaña. Les va a costar convencer a muchos aficionados de que no era necesario.
Golpe mediático
En su lugar, el golpe mediático que prepara Juan Soler apunta a Diego Forlán y Julio Baptista, dos futbolistas excepcionales con dos matizaciones importantes. Una, que ambos son más caros que Sneijder. Y otra, que si la temporada que viene tampoco funcionan Edu y Baraja volverán las lamentaciones.
En fin...que el que fichaba mal era carboni y quique era el mago aquí ...y por su p... culpa nos quedamos sin mediocentro otra vez pa traer a arizmendi y un delantero de 12 millones como forlán a precio de 30...es acoj...y luego lo que dice montoro,lo de todos los años baraja edú que si lesiones que si ya no dan el nivel...y lo de éste año el equipo cojo en el centro del campo por cuarto año consecutivo...que desgracia de entrenador nos ha caido encima.