De no ser por el último atraco con el que un verdugo nos robó tres puntos y nos expulsó a dos jugadores, ahora seríamos campeones de Liga. Nos han maltratado desde principio de temporada hasta el final. A nuestro máximo rival, el FCB, le han ayudado de forma descarada, en detrimento del Sevilla y el Valencia que debían estar delante de ellos. Pensaba que las dos últimas jornadas intentarían disimular un poco y aplicar un trato igualitario. Pero lo que vi ayer es aterrador pensando en la última jornada. Jugándonos una Liga, nos pitan un penalty por mano de Helguera involuntaria (no es tan idiota para hacer eso queriendo sin necesidad alguna). Se puede pitar, pero también se puede no pitar, y lo correcto sería interpretar como involuntaria. Le perdonó dos tarjetas clarísimas y tempranas a defensas del Zaragoza, Piqué y Sergio. También con la Liga en juego, a nuestro máximo rival le remontan un resultado adverso con una mano clamorosa de Messi en la que el árbitro está a tres metros sin nadie interponiéndose (nada que ver con la mano de VN, que estaba rodeado de jugadores y ni en sucesivas repeticiones se veía con claridad). Como fue mano de VN, ahora había que regalarle una mano al FCB, como si hubiera sido un equipo muy perjudicado esta Liga y nosotros muy favorecidos. Al Sevilla también le perjudicaron, y es que todo estaba previsto para una victoria del FCB, y lo sigue estando pese a quien pese.
Los enemigos rabiosos del Real Madrid son capaces de todo. Han colocado a paparazzis catalanes a seguir a nuestros jugadores, como a Sergio Ramos por ejemplo, para desestabilizarlos. Como ven que no pueden ni con los árbitros a favor ni ayudándose de la mafia de los maletines, temo que el próximo paso desesperado sea intoxicar a nuestra plantilla en el próximo partido adulterándoles la comida o cambiándoles las botellas de agua para que salgan sin fuerzas o con diarrea al partido decisivo. Hay que poner en alerta al club y a los jugadores para que vigilen cualquier movimiento sospechoso. Lo han intentado todo, con suciedad y desvergüenza, y lo van a seguir haciendo hasta la última jornada para rememorar aquellas vergonzosas dos ligas de Tenerife que nos robaron. Si ganamos la Liga, nuestros jugadores deben ser tratados como héroes de la Ilíada después de haber superado todas las artimañas con las que han intentado robarnos un título luchado con honor y merecimiento deportivos. Nuestra segunda vuelta es impresionante y nadie nos ha regalado el liderato, al contrario, a ellos les han mantenido ahí de forma artificial y el escándalo continúa. Hoy solo puedo decir Hala Madrid, porque con nuestro esfuerzo hemos demostrado la porquería que inunda el fútbol español y cómo la hemos ido superando con tesón y fe. Queda la última muralla de las Hordas de la Antideportividad. Para mí ya sois campeones, aunque aún nos falte serlo de forma oficial. Atentos a las próximas desvergüenzas. No pensemos que el partido del Bernabéu será un paseo sino una carrera de obstáculos no deportivos que habrá que superar con fútbol, goles, ánimo y ondear de banderas blancas, madrileñas y españolas.
