Después de lo del domingo otra vez estamos en una encrucijada como viene siendo costumbre en los últimos años.
¿Seguimos confiando en la actual secretaria técnica y en el entrenador o empezamos de cero? El 6-0 ha dolido muchísimo pero era la crónica de una muerte anunciada, quienes seguimos al atlético día a día sabíamos que esto podía ocurrir en cuanto jugáramos con un grande.
Ahora la cabeza de Aguirre está en la picota y no creo q sea todo culpa suya ni mucho menos, es cierto que es un entrenador un poco cagón pero es igual de cierto que no puede jugar a otra cosa con su actual plantilla.
No nos engañemos, con la plantilla del atlético de Madrid no se puede jugar a otra cosa q a aguantar detrás y salir al contragolpe ya q tenemos un centro del campo inexistente incapaz de mover la pelota con cierta coherencia como para pedirle q lleve el peso de un partido. Maniche, Costinha, Gabi que son los jugadores mas usados para ese puesto de medio centro no son jugadores creativos.
Ahora desde la cúpula del club dirán que el juego del equipo ha sido pobre y que el cese (supuesto) de Aguirre se debe a no cumplir las expectativas….aun no siendo santo de mi devoción el mexicano, creo que es injusto a todas luces culparle a él.
- Los fichajes de este año han sido una calamidad cosa que por otra parte ya va siendo habitual en nuestro club.
- Pide en invierno un jugador de banda y le traen un central
- Las lesiones de jugadores importantes se cebaron a principio de temporada con el equipo
- Las expectativas del demente Cerezo haciendo las cuentas de la lechera para entrar en Champion league no han ayudado en nada a un equipo q no tiene ese nivel
En fin, q una vez mas el problema no está en el banquillo por mucho q nos lo quieran vender así. Pitos y pañoladas deben acompañar al equipo pero no contra el banquillo, quizá la mirada habría q posarla un poco mas arriba, en el palco.
No durante el partido, en este momento hay q apretar los dientes todos juntos e intentar acabar con este calvario de temporada en puestos UEFA.
Pitadas y pañoladas antes del partido , en el descanso y al acabar el partido siempre mirando hacia el palco a ver si les queda un poco de vergüenza torera al cineasta y al Gilín y dejan la poltrona. Que será que no pero al menos q salgan del palco con la cara esa que tienen de mármol un poco colorada