Ciertamente, el juego del Athletic no ha sido para echar cohetes. Pero el Zaragoza ha contemporizado con la debilidad del rival.... y con la cara dura del trencilla. Un nuevo chorizo se suma a la lista de los colegiados que le van birlando a los bilbainos su vida en Primera.
En la primera parte del encuentro no le ha dado la gana pitar un clamoroso penalty de Sergio sobre Aduriz que habría supuesto el empate. Y de esa jugada se ha pasado, en el minuto siguiente, al 3-1.
En la segunda parte le ha perdonado la expulsión a César por un derribo sobre Etxebe cuando se quedaba solo tras regatearle. Me pregunto qué tiene que hacer un portero para que le expulsen en semejante circunstancia. ¿Pegarle un tiro al atacante, quizá?
Para Pino Zamorano, ni eso.
Dudo mucho que Pino Zamorano sienta vergüenza alguna cuando vea la repetición del penalty que no ha pitado.
Yo sí siento vergüenza ajena de que semejantes "jueces" lo sean de Primera División. Ciertamente, con semejantes verdugos, el Athletic se puede despedir de Primera. El respeto no es algo que caracterice al estamento arbitral. Su falta de respeto hacia un club decano del fútbol español les hace acreedores a la nuestra. De ahí que, sin el menor respeto, llame "chorizo" a Pino Zamorano. El respeto hay que ganárselo.
Repito: el juego del Athletic no le ha hecho acreedor al triunfo esta noche. Pero al Zaragoza, tampoco. Pero esa no es la cuestión.
