Viendo el otro día el Liverpool vs Chelsea, recordé el xq de mi anglofilia...
1º_ ¡Dioss, q maravilla!!!... estoy tan cansado de ver la cicatería del Bernabéu... ese público protestón y regañador, q da la espalda al equipo en cuanto se tuerce el aparejo...
¡Ojo!!!... q cuando hay q arrimar el hombro, el Bernabéu es (podemos ser) un público maravilloso... ya veréis contra el Sevilla... pero nada q ver con esa entrega incondicional, monolítica, casi perruna (en el sentido noble del término), de Anfield durante todos y cada uno de los partidos... ¡es fabuloso!!!...
2º_ ¿Alguien se imagina una jugada como la del gol anulado a Kuyt (¿?) en la prórroga, aquí en España???... ¿entre dos equipos españoles????... ¡el follón q se habría montado!!!... el árbitro habría sido zarandeado por el equipo "perjudicado", habría habido expulsiones, gritos, golpes etc...
Pues bien, en Anfield, se anula el gol, el jugador se vuelve a mirar al árbitro, se entera de q su gol ha sido anulado, suelta un bufido de contrariedad, y vuelve a su campo cagando chispas... y ¿q decir del público???... un murmullo de frustración y a los cinco segundos vuelven a cantar, a animar... a los diez segundos nadie se acuerda del gol anulado...
¡Jooder, se me pone la piel de gallina!!!... no hay palabras... ¡¡chapeau Anfield!!!!... ¡q envidia de público, q envidia de futbolistas!!!!...
Por comparación, ver aquí los enjuagues, manejos varios, campañas y campañitas anti árbitros (o pro árbitros según convenga), ver a jugadores espabilaos haciendo sus guarrerías semana tras semana, engañando impunemente... siendo considerados, según convenga también, listos y astutos o tramposos e impresentables... ¡¡buuaarrgghhh!!!!... da un poco de asco, la verdad...
No podría ser de otra manera... tenemos el fútbol q nos merecemos...
Y ahora un poco de sociología de bolsillo..: seguramente es un cliché lleno de excepciones pero... este fútbol (jugadores + espectadores) es el fiel reflejo de la idiosincrasia británica... es sabido q en la Premiere League, el jugador q intenta engañar al árbitro es reprendido por sus compañeros... o sea..: no todo vale... un triunfo injusto NO es un triunfo apetecible... allí se prima el esfuerzo leal, el trabajo... se desprecia la picaresca, el beneficio obtenido de forma irregular o injusta...
Maradona y su mano de Dios siempre ha sido, allá en el Reino Unido, el paradigma del antifútbol... y... realmente lo es…
SALUDOS...
