Ahora le toca al Barça asumir el dudoso título de "equipo del nuevo Régimen".
La expulsión de Casas es, se mire como se mire, un robo en toda regla, fruto de la nueva servidumbre de nuestro fútbol y sus árbitros. No cabe interpretación arbitral alguna a la jugada. ¡Es clarísima! Y la decisión se puede definir perfectamente como: robo, error muy conveniente, arbitrariedad interesada......
Entre los "colegiados" (tiene guasa la expresión) y el Sabio de las Hortalizas van a acabar con la afición, cada día más menguante, al fútbol en nuestro país.