Por supuesto ha salido Manolo Lama criticando el trabajo de Capello, haciendo risitas con su compi y partiéndose la caja de la risa de lo mal o lo aburrido o lo amarrategui que juega el Madrid de Capello por culpa de Capello.
Dios me libre de intentar hacer una defensa de Capello ahora.
Todo esto ha venido porque él ha dicho que eso de que sólo sabe jugar de una manera es cosa de los periodistas que son muy listos, los más listos, porque siemple hablan después del partido, conociendo el resultado y los condicionantes.
Eso lo ha dicho Capello así ("listo") porque desconoce el cañí vocablo "lixto", que viene a significar que uno es un "listotonto" y que es el término que mejor define al periodismo deportivo en general, salvo honrosas excepciones.
Pues Manolo Lama se ha molestado. Y ha dado paso a un video donde... salía él diciéndole a Capello lo que tenía que hacer.
Tiene gracia que estos dos personajes (sobre todo Lama) se permitan el lujo de dar consejos sobre cómo hacer bien el trabajo de entrenador cuando ellos parecen dos poceros metidos a presentadores. Hago un pequeño resumen de cagadas suyas en el programa:
1.- Le hablan a una cámara que no es la suya.
2.- Comentan sus errores en voz alta para que parezcan bromillas y cosas del directo, cuando denuncian su incapacidad manifiesta.
3.- Presentan videos que no entran.
4.- Entran videos que no presentan.
5.- Presentan videos en los que aparecen ellos. ¿? ¿No podrían decir lo que tienen que decir en directo? ¿Qué se lo impide? No creo que sea lo de "no mezclar opinión con información", porque no saben con qué se come esa cosa. Es patético ver a un adulto dándo paso a un video donde aparece él mismo en otro lugar. Ridículo. Para una práctica de curso de video está bien, pero en un programa "broadcast" eso es hacer el ridículo.
6.- Se traban.
7.- Pronuncian como macarras (uno de Madrí y otro de Barna).
Y yo me pregunto si no sería mejor que se preocuparan de hacerlo mejor y no de meterse a dar consejos a los demás... sobre todo cuando los demás han demostrado lo que han demostrado mientras ellos no han salido de las faldas de Polanco.
