Todavía recuerdo los comentarios de algunos foreros fliplaos con el juego de los teutones, que mantenían que España nunca había ganado nada porque carecía de competitividad. Y solían poner, entre otras, a la selección germana como comparación.
Pues bien, esos flipaos parecen haberse esfumado del foro. Sus "amadas" Alemania e Italia (entre otras selecciones más "competitivas" que la española) han hecho el mayor de los ridículos.
Por lo que respecta a Alemania, debe su clasificación exclusivamente a un portero que no jugaría en un Tercera de la Liga española.
Alemania ya no es lo que era. El fútbol alemán está tocado desde hace algunos años, y su proverbial potencial físico se diluye como un azucarillo en una absoluta falta de imaginación y creatividad.
Sin duda, esta Eurocopa ha tenido un gran nivel, si exceptuamos los partidos de Alemania y ese esperpento que protagonizaron Croacia y Turquía. Sin embargo, pocas veces tendremos circunstancias tan favorables para ganar una Eurocopa. Pero, como he comentado en otras ocasiones, el ganar o perder una fase final no me quita el sueño. Estas fases finales están tan mal, tan malísimamente mal planeadas y organizadas que, como se ha demostrado recientemente y se viene demostrando en la edición actual, no la gana el mejor sino el que más suerte tiene. ¿O es que alguien puede pensar en Grecia como una potencia futbolística, tras su último campeonato ganado?
Vamos a desmitificar esa costumbre tan manida en este foro por parte de algunos flipaos que, a la hora de justificar sus oponiones acerca del nivel del fútbol internacional echan mano del curriculum en las distintas fases finales y de los campeonatos ganados, sobre todo si se trata de infravalorar nuestro fútbol.
Basta con escuchar los pintorescos comentarios del exseleccionador Camacho en Cuatro para darse cuenta de dónde está la razón de tanta pifia de nuestra selección. Con semejantes mimbres, no es de extrañar que nos cueste ganar algo. Siempre he mantenido que nuestro fútbol tiene mimbres más que suficientes para ello, pero, por supuesto, me refiero a JUGADORES, no a técnicos.
Si añadimos a toda esa cohorte de perolistos especializados en dorar la píldora sin tener pajolera idea, tendremos un panorama desolador de nuestro "espíritu crítico".
