La selección argentina por fin jugó como debe jugar siempre, aprovechando la capacidad de Messi y Agüero, dos chiquitines hábiles y veloces. A ras del piso, a velocidad máxima, tiki-taka pero rápido y para adelante, creando espacios, desmarcándose todo el tiempo, todos participando... en fin, nada nuevo, el ABC del entrenador: no imponer libretos sino usar lo que hay lo mejor que se pueda.
A lo que voy es que Riquelme no tiene cabida en este equipo ni ahora ni nunca. Su personalidad, su baja forma actual y su estilo de juego cansino y desesperante lo convierten en un lastre que no juega ni deja jugar a los demás. Ahora se viene Brasil y Dunga debe estar rezando para que juegue Riquelme
Si Basile insiste con Riquelme, habrá que ir preparando la cruz, la corona de espinas, los azotes y la leña para la hoguera. Un entrenador con tantos jugadores a su disposición no puede perseverar de ese modo en sus errores. Como decía mi abuela "una vez es pecado, dos veces ya es vicio"
Saludos a todos
P.D. Para los madridistas, Gago jugó un partido delarreputamadre, al mismo nivel que Messi o Agüero
